
La venta de lácteos en el país cayó en 20% a enero de 2021, comparado con el mismo periodo de 2020; lo mismo sucede con la demanda de lácteos para el subsidio, que cayó en 20% a febrero pasado en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos del Núcleo Lácteo de la Cámara de Industria, Comercio y Turismo de Santa Cruz (Cainco).
Impacto económico
Representantes de las pequeñas, medianas y grandes empresas del rubro, afiliadas al Núcleo Lácteo de Cainco, expresaron su desasosiego porque la reducción del consumo de lácteos es una constante en los últimos años. Las cifras que manejan evidencian la crisis puesto que, en 2019, la demanda de leche cruda para el Subsidio Prenatal y de Lactancia llegó a 2.609.494 litros al mes, mientras que para 2020 fue de 1.866.498 litros por mes, dejando como resultado que la reducción fue de 743.000 litros por mes. Esto significa que más de 8.9 litros de leche cruda dejaron de ser demandados para el subsidio, representando una pérdida aproximada de 29 millones de bolivianos anuales. El impacto de esta reducción es más evidente en las pequeñas y medianas empresas.
La caída en las ventas también afecta a la leche en polvo pues en diciembre de 2020 se vendieron 437 toneladas métricas del producto, lo que representa 32% menos que lo vendido en el mismo periodo del año anterior, cuando se comercializaron 638 toneladas métricas. En enero de 2021 se vendió 419 toneladas métricas, cuando el mismo mes de 2020 se vendió 475, es decir 12% más. La tendencia a la baja se muestra en las 277 toneladas métricas vendidas en febrero pasado, que representan una reducción del 32% en comparación con las 409 toneladas vendidas en febrero de 2020, una de las mayores caídas registradas.
Leche cruda para el subsidio
| lts/mes | lts/año | lts/día | |
| 2019 | 2,609,494 | ||
| 2020 | 1,866,498 | ||
| Diferencia | -742,996 | -8,915,952 | -24,427 |
Consumo per cápita
La caída en ventas está asociada con el bajo consumo de leche en el país, uno de los más bajos de Sudamérica. Loa datos oficiales señalan que el consumo per cápita promedio es de 63 litros al año. Si bien puede parecer una cifra alentadora considerando que en 2006 la cifra solo llegaba a 27 litros por persona, no es así porque en el resto de los países de la región el consumo anual por persona es superior en más del 100%. Como referencia, en Uruguay se consume 240 litros por persona en promedio anual, en Argentina son 210, en Brasil son 160, en Colombia son 141, en Chile son 140, en Paraguay son 130, en Ecuador son 110 y en Perú son 87 litros por persona al año.
Competencia desleal
El contrabando genera un fuerte impacto en la industria formal porque reduce sus ventas compitiendo deslealmente con productos de procedencia ilegal. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) estimad que el contrabando en general mueve alrededor de 2.300 millones de dólares al año y el Centro Boliviano de Economía de Cainco reveló que el contrabando de ciertos productos alimenticios suma unos 400 millones de dólares cada año.

Los productos de contrabando afectan a toda la cadena productiva del complejo lácteo porque al reducir las ventas formales se impide el crecimiento del mercado, baja el volumen de insumos demandados y el acopio de leche cruda en todo el país. Además, el Estado pierde por concepto de impuestos y los productos ilegales no tienen control sanitario que garantice su inocuidad y calidad, lo que pone en riesgo la salud del consumidor. Es por eso que no solo se debe reforzar el control fronterizo, sino también en mercados para verificar que lo ofrecido cuente con autorización sanitaria.
El acopio podría disminuir
Los datos del Núcleo Lácteo de Cainco señalan que el acopio de leche cruda se mantiene en 26 millones de litros promedio al mes, pero la caída en las ventas podría ocasionar, en los meses venideros, una reducción que afectaría a las más de 10.000 familias productoras de leche del país.
Las plantas industriales del país acopian un total de 312 millones de leche cruda al año y generan más de 5.000 empleos directos e indirectos.
