
Redacción | Agencias-La Paz
La automedicación se ha convertido en un problema de salud pública y el consumo excesivo de antibióticos no solo altera la microbiota intestinal, sino también aumenta la resistencia de las bacterias a estos medicamentos, explica Fernando Álvarez, asesor científico de INTI.
Cuando los dolores llegan a la casa, las experiencias y remedios del tío, la hermana, el papá resuenan en los oídos del enfermo. Y los antibióticos son una de las categorías que más se consume, sobre todo cuando los dolores son causados por infecciones.
Por ejemplo, de acuerdo con un estudio publicado en Scivet, un 71,9% de los pacientes diagnosticados con COVID-19, en 2021, han recibido antibióticos pese a que solo un 7% los necesitaba, según su historial clínico.
“Cuando se pierde o se altera la microbiota intestinal y se tiene una alimentación desordenada, se puede provocar lo que se conoce como disbiosis intestinal. Este desequilibrio en la flora intestinal da como resultado la pérdida de las bacterias beneficiosas para el organismo y el aumento de las dañinas, desprotegiendo el sistema ante el ingreso de cualquier patógeno”, comenta el especialista.
Aunque los antibióticos, según Álvarez, son realmente eficaces ante enfermedades e infecciones, es necesario tener presente que solo debemos tomarlos cuando verdaderamente hagan falta y no abusar de ellos.
¿Qué es la disbiosis intestinal?
Una disbiosis intestinal se caracteriza por la alteración de la flora intestinal, por ejemplo, la disminución de la riqueza o diversidad de microorganismos beneficiosos, la alteración de las funciones de la flora intestinal y la incapacidad de la flora intestinal de volver a su estado inicial tras una agresión (por ejemplo, después de un tratamiento con antibióticos).
“La disbiosis se caracteriza por una alteración y desequilibrio de nuestros microorganismos que protegen la flora intestinal. Esta enfermedad suele tardar en diagnosticarse porque puede tener muchas maneras de manifestarse, sobre todo, asociadas a otras patologías”, expresa.

¿Cómo puedo saber si tengo disbiosis intestinal?
La disbiosis intestinal puede ocasionar principalmente molestias frecuentes de tipo digestivo que van desde diarrea, estreñimiento, hinchazón abdominal y mala absorción intestinal hasta problemas de colon irritable. Suele también manifestarse, según Álvarez, con cefaleas y migrañas, trastornos musculares y articulares, fatiga o cansancio crónico, dificultades para dormir e incluso mediante infecciones vaginales o de orina.
“Para diagnosticar correctamente la disbiosis es prudente realizar análisis de heces mediante el coprocultivo en el que se cuantifique la flora intestinal”, comenta el experto.
¿Qué cambios debo hacer en mi alimentación si tengo estos síntomas?
Si sufres de disbiosis intestinal o presentas varios de los síntomas mencionados, es prudente, según Álvarez, reestructurar tu dieta para garantizar que los alimentos que ingieras te ayuden a recuperar el equilibrio de la flora intestinal y apoyar con suplementos de venta libre con Saccharomyces Boulardii.
“Si hay problemas estomacales frecuentes, es sensato acudir al médico y empezar a realizar cambios en la alimentación como, por ejemplo, menor consumo de grasas, frituras y carnes incluyendo las procesadas, menos café, alcohol y tabaco y aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales, yogurt, hortalizas y todo alimento que contenga fibra”, explica.
