
Redacción | Pulso Empresarial
“Lucy no duerme, no se cansa, vende por ti”. Así describió Martín Villegas, CEO de Datec Corp., al nuevo agente de ventas con IA presentado por la empresa en Cochabamba. Y no es solo una frase llamativa, es la promesa de un producto que apunta directo al corazón del comercio boliviano.
Datec Corp. es una firma con 27 años de trayectoria y presencia en seis países, que ahora da un giro estratégico al llevar la potencia de la inteligencia artificial “enterprise” —antes reservada para grandes corporaciones— al día a día de pequeños y medianos negocios.
¿Qué hace exactamente Lucy?
Lucy no es un bot básico que responde mensajes. Es un ecosistema completo de agentes de inteligencia artificial que ejecuta todo el proceso de venta dentro de WhatsApp porque atiende consultas en segundos, sugiere productos o servicios, genera cobros con QR, emite facturas, hace seguimiento de pedidos y gestiona la posventa. Todo, sin que el dueño del negocio intervenga.
Y si la conversación se pone compleja, Lucy no se bloquea, lo que haces es derivar al operador humano con todo el contexto listo, evitando que el cliente tenga que repetir lo mismo.

El problema que viene a resolver
En Bolivia, vender por WhatsApp ya no es una opción, es la norma. Pero también es un cuello de botella.
Según datos presentados en el lanzamiento, el 78% de los clientes abandona una compra si no recibe respuesta inmediata y la mayoría de los negocios pierde ventas cada noche porque simplemente nadie responde
Ahí es donde Lucy entra en juego porque atiende 24/7, sin pausas, sin feriados y sin “te respondo mañana”.
Cinco rubros, cinco soluciones
Lucy no es genérica. Está entrenada para entender cómo funciona cada tipo de negocio en Bolivia. Arranca con cinco sectores clave: gastronomía (toma pedidos, gestiona reservas, sugiere platos y cobra adelantos), retail y e-commerce (verifica stock en tiempo real, recomienda productos y cierra ventas), servicios (agenda citas, envía recordatorios y evita cancelaciones), entretenimiento (vende entradas, asigna espacios y envía accesos QR) y profesionales independientes (califica clientes, agenda reuniones y cobra sesiones). En otras palabras, Lucy no solo responde, vende.
“Durante 27 años construimos tecnología para grandes corporaciones. Ahora llevamos esa misma potencia al dueño de un restaurante o a un profesional independiente”, explicó Israel Torres, del área de Marketing.

Un lanzamiento con pruebas en vivo
El debut de Lucy no fue teórico. El evento de lanzamiento incluyó demos en vivo donde los asistentes pudieron interactuar con la IA en escenarios reales, desde pedir comida hasta comprar servicios, recargar saldo o incluso simular pagos y operaciones más complejas.
La idea era mostrar que esto ya no es futuro, es presente. Y lo lograron. Entre los asistentes había empresarios de diferentes rubros que pudieron experimentar lo que significa Lucy y cuanto puede aportar a sus negocios.
¿Qué significa esto para el mercado?
Lucy llega en un momento donde la presión por vender más, responder más rápido y no perder clientes es cada vez mayor. Plantea una pregunta incómoda para muchos negocios y es ¿qué pasa cuando la competencia responde en segundos y tú en horas?
La inteligencia artificial ya no es solo una ventaja. Empieza a convertirse en un estándar.
