
Sandra Arias Lazcano | Pulso Empresarial
Cochabamba vuelve a sentir el golpe de los bloqueos y, esta vez, el empresario Javier Bellott alzó la voz más alto que de costumbre. “Este bloqueo nos está motivando a decir las cosas por su nombre”, dijo con firmeza, cuestionando las verdaderas razones detrás de las movilizaciones que paralizan la región.
Bellott se pregunta lo que muchos piensan, pero pocos dicen: ¿los bloqueos responden a un interés político disfrazado de reclamo social o son el resultado de una incapacidad institucional para resolver los problemas a tiempo? “Cuando se genera un bloqueo, ¿es porque alguien quiere mostrar su poder político o porque una autoridad no cumple con su misión constitucional?”, lanzó.
El reclamo, en este caso, está relacionado con la escasez de combustible y la polémica anticipación del lanzamiento del SOAT. Para Bellott, esta coincidencia “extraña” revela un problema más profundo: la improvisación y el costo que termina pagando toda la población. “Esto es una afectación directa al interés nacional y eso no puede ser”, subrayó.
Cansado del mismo libreto, Bellott hizo un llamado público al Secretario General del Transporte Libre para buscar un cuarto intermedio y evitar que más sectores sigan perjudicados. “Nosotros queremos nuestro país, apostamos por él y seguimos produciendo. Pero hay quienes no producen y viven de la política; a ellos les encanta decir: paro, bloqueo y perjudicar”, dijo sin rodeos.
Con tono más firme, advirtió que la paciencia ciudadana tiene límites: “Basta. Hay un momento en el que ya no se puede soportar. Si tienen móviles políticos, sepan que habrá un boliviano que buscará un amparo, si no es constitucional, será en organismos internacionales, porque tenemos derecho a trabajar y a vivir sin chantajes”.
El mensaje es claro: Cochabamba necesita menos ruido y más acción, y el país, menos bloqueos y más responsabilidad.
