
Redacción | Pulso Empresarial
En Bolivia, las pequeñas tiendas de barrio no solo venden productos: también reparten confianza, esfuerzo y sueños. Y eso es justamente lo que representa Tienda Nina, un emprendimiento familiar que ha sabido crecer con trabajo constante y una mano amiga cuando más la necesitaba.
Ubicada en La Paz, esta tienda empezó hace cuatro años, pero tiene raíces profundas: fue fundada por el abuelo del actual dueño, luego la continuó su padre, y hoy es él quien lleva adelante el legado. ¿Qué venden? De todo un poco, pero principalmente productos esenciales como arroz, fideo y aceite —todo boliviano, por supuesto.
“Para mí, todos mis clientes son VIP. Todos son importantes”, dice orgulloso el dueño de Tienda Nina, quien ahora tiene la vista puesta en algo mucho más grande: un almacén propio.
Una oportunidad que cambió su rumbo
El punto de inflexión llegó cuando un asesor del Banco BISA le habló del programa Mi Empresa, una iniciativa pensada para apoyar a microempresarios con créditos accesibles, requisitos flexibles y asesoramiento cercano.
“Un día mi asesor pasó por la tienda, conversamos y me animó a postular. Fui, hice los trámites y gracias a Dios todo se dio rápido”, cuenta. “Hoy, gracias al programa, ya no me siento un microempresario, me considero un empresario.”
La historia de Tienda Nina fue contada en un emotivo video que Banco BISA difundió por sus redes sociales como parte de su esfuerzo por visibilizar negocios reales, de personas reales, que día a día mueven la economía del país.

Apoyar lo que realmente importa
El programa Mi Empresa está diseñado para dar ese empujón que muchos emprendedores necesitan. “Tiene una aprobación ágil, garantías accesibles y tasas de interés competitivas”, explica Franco Urquidi, vicepresidente de Negocios del banco. Además, acompaña al cliente en cada paso, lo que marca la diferencia para quienes no tienen experiencia en trámites bancarios.
Tienda Nina es solo un ejemplo de cómo un pequeño negocio puede transformarse con el respaldo adecuado. Hoy, este emprendedor paceño ya piensa en el futuro: “En tres, cuatro o cinco años, me veo con un almacén grande”, afirma sin dudar.
Y si algo nos deja claro esta historia, es que cuando se combinan las ganas de salir adelante con un apoyo financiero oportuno, los sueños de barrio pueden convertirse en proyectos de país.
Para conocer más de cerca cómo esta empresa ha crecido gracias a la ayuda del programa Mi Empresa. Puedes verlo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=IbxmIdPbiYU
