Banco FIE apoya a grupos más vulnerables del país en tiempos de pandemia

En el marco de sus acciones de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), Banco FIE ha consolidado sus prácticas y principios de solidaridad y apoyo a los grupos más vulnerables de la población durante la emergencia sanitaria por la COVID-19, manteniendo su compromiso con de atender las necesidades de estas personas. Con el objeto de generar un impacto positivo en la comunidad, Banco FIE ejecutó una campaña sostenida para dotar alimentos, equipamiento e insumos de bioseguridad a distintos sectores de la población en todo el territorio nacional.

“Desde nuestros orígenes, nos hemos enfocado hacia los grupos más excluidos y desatendidos del país. La pandemia ha golpeado duro y de una forma repentina a la sociedad en su conjunto y es nuestra responsabilidad trabajar poniendo especial foco en los grupos más vulnerables”.

Claudia San Martín, gerente nacional de Desempeño y Responsabilidad Social de Banco FIE.

En una primera etapa, se efectuó la donación de 30 camas y porta sueros al Centro de Aislamiento COVID en La Paz, lo que permitió ampliar las capacidades de aislamiento a familias de escasos recursos. A través de un grupo de médicos voluntarios, se realizó la entrega de 500 mascarillas para personal médico de los Hospitales de Clínicas y la Caja Petrolera de Salud y una cantidad al Hospital Messuti en Cobija, así como la donación de equipos de bioseguridad para la atención y tratamiento de contagios de pacientes y personal del Centro de Rehabilitación y Salud Mental San Juan de Dios. Estas acciones contemplaron además la entrega de 70 paquetes de pañales al “Hogar Casa de la Tercera Edad San Martín” en la ciudad de El Alto, un centro de atención a adultos mayores que provienen de entornos en situación de riesgo y vulnerabilidad social de abandono.

Entre otros aportes, se otorgaron recursos destinados a la alimentación de alrededor de 250 personas de la tercera edad en situación devulnerabilidad y para la alimentación en el Comedor San Calixto, así como la mejora del Hospedaje solidario Sumay Wasy para familiares de pacientes en situación de pobreza que son atendidos en el Hospital Bracamonte que llegan de comunidades alejadas en Potosí. Se brindó apoyo a 75 mujeres y sus familias pertenecientes a Unidades Productivas Comunitarias de los centros mineros de Huanuni y Poopó en Oruro, quienes perdieron sus fuentes de ingreso por la restricción al turismo.

Apoyo a niños con cáncer

A través del programa Caminando por la Vida, además del apoyo con medicinas, exámenes y tratamiento a más de 428 niños y niñas con cáncer en La Paz y Santa Cruz, se entregó equipamiento de bioseguridad y se dio atención a necesidades específicas como la alimentación básica para padres y madres durante el periodo de cuarentena rígida. Adicionalmente, en Santa Cruz, se equipó un laboratorio de detección COVID-19 que permite una atención oportuna a pacientes con cáncer del Instituto Oncológico del Oriente Boliviano.

Acciones en Navidad

Por otra parte, durante la época navideña, la entidad financiera entregó 250 canastas familiares, 472 paquetes de galletas, 200 paquetes de azúcar, 80 panetones y juguetes en las ciudades de La Paz y El Alto.

Los centros beneficiados con estas actividades fueron la Asociación de Padres y Madres de Hijos con discapacidad Intelectual (APHDI); la Asociación de Ciegos vendedores de lotería y artículos varios (Fenaceibo), la Red Nacional de Personas que viven con el VIH-SIDA en Bolivia (Redbol-El Alto); la Asociación Integral de personas con discapacidad “Machaq Marca”; el Comedor comunitario del Centro “Virgen Niña”, que atiende a personas de la tercera edad, madres en situación de necesidad y niños en abandono; la Asociación de no videntes padres de familia de La Paz, los jóvenes voluntarios del grupo de educadores ciudadanos Cebras de La Paz; la Asociación de Hipo acústicos La Paz (AHLP), el Centro de Salud Frasquia (de Achacachi), Localidad San Roque Challuyo y la Asociación Amigos de Jesús.

Asimismo, se llevó a cabo “La Magia de dar”, llevando alegría a más de 1.500 niños del país por tercer año consecutivo. Es un programa de voluntariado llevado a cabo por grupos de trabajadores de Banco FIE. Se realizaron más de 20 actividades en el país en las que se hizo entrega de juguetes en hogares de niños, hospitales infantiles y proyectos que trabajan con niños con capacidades diferentes o en situación de alta vulnerabilidad.

“Un acto de amor nunca es pequeño. Esa red de pequeñas bondades es la que nos sostiene como humanidad”, destacó Claudia San Martín, en agradecimiento a todo el personal de Banco FIE que participa en acciones de voluntariado.

Texto y fotos: Agencia

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