
La reactivación de la hidrovía Ichilo-Mamoré fue pactada por instituciones públicas y privadas tras una visita realizada ayer a Puerto Villarroel, el objetivo es no solo potenciar el flujo comercial hacia el norte del país, sino también con el puerto brasileño de Rondonia, lo que significa una vía para el comercio exterior a través del Atlántico.
Participaron representantes de la Mancomunidad de Municipios del Trópico, concejales de esa región, miembros de la Brigada Parlamentaria de Cochabamba y del Servicio de Mejoramiento de la Navegación Amazónica (Semena) a instancias de la Federación de Empresarios Privados de Cochabamba (FEPC). Este martes, en la FEPC, se firmó un acta en la que esas instituciones se comprometen a delinear acciones y gestionar recursos para concretar el proyecto.
La comitiva inspeccionó la hidrovía con el objetivo de identificar sus principales falencias para después de generar estrategias orientadas a su reactivación.
Javier Bellott, presidente de los empresarios cochabambinos, recordó que la FEPC impulsó el tránsito de carga boliviana por el puerto peruano de Ilo y aportó para optimizar el tránsito por el puerto chileno de Arica.
“Ahora, nuestra mirada está puesta en reactivar una de las hidrovías que ha sido muy importante para nuestra región y el país. Nosotros pretendemos llegar hasta Porto Velho, Brasil, y lo que tenemos que hacer es volver a recuperar la navegabilidad”.
Javier Bellott, presidente de la FEPC.
Explicó que para reactivar la hidrovía hasta poder llegar con carga a ese municipio del estado brasileño de Rondonia, debe hacerse un trabajo en tres fases. La primera es de acción inmediata y empieza por coordinar con los navegantes para empezar a transportar carga básica. La segunda es mejorar la infraestructura portuaria y hacer la limpieza del río. La tercera fase supone una gran inversión para garantizar que el río pueda ser navegable los 365 días del año. Aseguró que en Rondonia hay mucho interés en que la hidrovía se haga realidad, pero antes se debe consolidar el flujo comercial interno.

Desde el punto de vista técnico, el director del Servicio de Mejoramiento de la Navegación Amazónica (Semena), Vladimir Riveros, dijo que un proyecto elaborado en 2005 señala que poner en marcha la hidrovía tomaría unos 20 años, pero considera que en dos a tres años ya tendría las primeras condiciones para comenzar a aprovecharla.
Sobre los recursos para el proyecto, el presidente de la Brigada Parlamentaria de Cochabamba, Cecilio Alanes, dijo que la comisión impulsora se encargará de gestionarlos y canalizarlos.
Las expectativas de los municipios del Trópico son grandes. El alcalde de Puerto Villarroel, Zenobio Claros, dijo que la interconexión con Guayaramerín permitirá retomar el flujo comercial que había años atrás con el comercio de castaña, madera y carne.
